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lunes, 24 de agosto de 2015

Los Carlistas en la Aezkoa (Parte IV de VI)



Retrato de Marcelino Oráa
Aunque en cierta medida le conviene que el Batallón permanezca en aquellas tierras es indispensable para el desarrollo de sus planes que se marche a Estella, donde encontrara mejores condiciones y se podrá unir al tercer Batallón que está presente en Cirauqui.

Teme que el enemigo, con sus fuerzas al mando del General Oráa, habiendo ocupado Lumbier y aproximándose  al Baztan por aquella parte, ocupando Aoiz, corte todos los puentes, como hiciera en la guerra de 1823. 
Es por ello que prima trasladar a sus tropas hacia Estella.

También les dice a los miembros de la Junta que podían ir a Ochagavía para descansar de sus tareas e insiste en pedir calzado para los soldados y se interesa por dónde puede conseguir existencias de trigo para mantener al ejército.

La siguiente carta de la que tenemos noticias, de la misma fecha que la anterior, dice así.

“A la Comandancia General de Navarra.

Soy de parecer, y la necesidad imperiosamente lo exige, que, en las circustancias en las que nos hallamos, disponga Vuestra Señoría que la Caballería de su Escolta y otros ganados que no hagan falta abandonen el País donde se encuentran y que solo puede contribuir a su exterminio y pasen, inmediatamente, a reunirse con el 3er Batallón que se halla en Cirauqui, a la Caballería que pasó ayer por Lumbier o al punto que a V.S.Y. le acomode, pues que se hace imposible poderla sostener por falta de raciones de paja y cebada en este País, porque 200 raciones de cebada, que ha exigido el Factor de la escolta de V.S.Y. a este valle, no han podido menos de llamarme la atención sobre esta parte y no menos las 200 de vino que también ha pedido sobre cuyo particular espero se le amonestará seriamente.

Tengo comunicado estensamente al Comandante del 4.o Batallón el modo y forma en que su Batallón ha de exigir las raciones sobre cuyo particular dispondrá V.S.Y. se informe su Factor del citado comandante, en la inteligencia que no arreglándose a lo que tengo dispuesto llegará el caso de no poder existir en este País.

Si Vuestra Señoría tuviese soldados desarmados o con los fusiles inútiles, entre los de su Escolta, podrá disponer que vengan a una con los del 4.o Batallón a fin de que los reciban en esta de los que ayer se tomaron mediante capitulación de la Fábrica de Armas de Orbaiceta sobre cuyo particular hablaré a V.S.Y. por medio de Barrena y de Arano que marcharán a esa este mismo día. Dios le guarde.

- Cuartel General de Abaurrea Alta, a 29 de Enero de 1834, 
Tomas Zumalacarregui Rubricado, 
para la Yll.ma Junta Gubernativa de este Reyno - “


Como se ve, la Junta tenía demasiado personal y materiales que dificultaba sus movimientos y perjudicaba a los moradores de los pueblos donde escaseaban los víveres, la petición de cebada y de vino le parece un tanto excesiva y termina la carta con el ofrecimiento de los fusiles tomados de la fábrica de Orbaiceta

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