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lunes, 1 de febrero de 2016

El Kaiku


El Kaiku, cuenco de madera para recoger la leche, no sólo es un artículo de anticuario. En la actualidad lo vemos en muchas campañas publitarias como símbolo de lo artesanal y lo natural de nuestros valles. Estas vasijas han sido estudiadas por grandes etnólogos e historiadores, como Julio Caro Baroja, Teleosforo de Aranzadi o Miguel de Barandiarán. Se trata de un souvenir para los turistas y un símbolo de las culturas agrestes de Euskal Herria.

Para contaros sobre su fabricación, su uso y su relacción con las Esne arriak me remito a lo que se cuenta sobre ellos en la enciclopedia Gran cocina Navarra” volúmen IV, de ediciones HERPER, son unos libros chulísimos que también consultamos, en su día, para escribir sobre la matanza del cerdo y la fabricación de mondongos.

Una delicada labor de artesanía navarra, 
la elaboración de un kaiku
<”Mención aparte merece otro curioso instrumento, el famoso “kaiku”, de inconfundible aspecto y tallado en una sola pieza de madera de abedul cortada en determinadas horas del día (por la tarde) durante los meses de septiembre y abril y en los días de luna creciente, con el fin de que la madera “no sude” y el acabado conseguido sea más perfecto. 

Si bien los kaikuegilles o artesanos que elaboran estos recipientes pueden utilizar maderas de cerezo o haya, prefieren la de abedul, de árboles viejos, de más de veinte años, pues la madera de los jóvenes es más quebradiza, de igual forma no debe tener nudos ni estar excesivamente seca ya que eso dificultaría los delicados trabajos de talla.

Los troncos de madera, tras un secado que dura tres meses son sometidos a un laborioso proceso de talla (en la confección de un solo kaiku se utilizan aproximadamente 12 horas según nos informa Santiago Oteiza, fabricante de estos útiles en Errazu) y al final se obtiene este curioso cuenco cuya capacidad varia entre uno y veinte litros utilizado para recoger la leche de cabra y oveja y cuya forma inclinada responde a las necesidades en el ordeño de estos animales.

Los kaikus de menor tamaño solían emplearse en la elaboración de cuajada y también podía calentarse en ellos la leche sumergiendo en ella las piedras rusientes (esnearriak), técnica ya empleada en la prehistoria.

Tres fases en el proceso de fabricación de un kaiku
Pariente próximo del kaiku, la abatza es un recipiente elaborado de la misma forma pero de configuración cilíndrica con la boca algo más ancha que la base y dos asas simétricas laterales. Estos recipientes con una capacidad comprendida entre los doce y quince litros servían para cocer la leche con la técnica ya descrita de introducir en ella piedras calientes y así fabricar queso.”>

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