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lunes, 14 de marzo de 2016

El Buitre Leonado

El buitre leonado, Gyps fulvus (griffon vulture en inglés, vautour fauve en francés, sai arrea en euskera) es un ave carroñera perteneciente a la orden de los Falconiformes, de la familia Accipitridae.
Detalle del buitre leonado, foto de ojodigital
De gran envergadura alar (entre 2,4 y 2,8 metros) puede vivir hasta 40 años, siendo una de las aves más longevas de Europa.
Es una de las aves más voluminosas de Europa, mayor que el águila y esta adaptada para la detección y consumo de carroñas de gran tamaño.  Machos y hembras son de aspecto similar, sin grandes diferencias apreciables a simple vista.
Foto del fondo de amigos del buitre
Tiene un cuello largo y carente de plumas para introducir su cabeza en la cavidad abdominal de los cadáveres y alimentarse de ellos sin ensuciarse en exceso, cuando se posan o vuelan lo tienen recogido.
Pesa entre 4 y 7 kg  (pudiendo llegar hasta los 10 kg) y mide de un metro al metro y medio. Se distribuye por la zona sur de Europa y el Sureste Asiático, también lo encontramos en el noreste y sur de África. En la península, se distribuye por la mayoría de las cadenas montañosas, exceptuando la zona oeste de la cordillera cantábrica y la mayoría de las sierras litorales del Mediterráneo. 
Capáz de recorrer grandes distancias en busca de alimento, lo podremos ver en grupos lejos de sus zonas de cría de manera puntual si allí abundan los recursos.
Su característica morfología en la que destaca un poderoso pico ganchudo (típico de las rapaces) y su desplumado cuello lo hacen fácilmente identificable.
Los ejemplares adultos tienen un plumaje general pardo-grisáceo, con la zona ventral de color marrón, las regiones dorsales algo más pálidas y las rémiges oscuras, su fuerte pico es de color hueso.  Los ejemplares jóvenes tienen una coloración marrón rojiza, algo más oscura que en los adultos y, a diferencia de estos, su pico es de color negro. A medida que crecen pasarán por varios plumajes intermedios hasta convertirse en adultos a los siete u ocho años de edad.
Grupo de Buitres, foto del colectivo Azalvaro
Vive en colonias y no realiza migraciones, está incluida en la categoría “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.
Debido al descenso de animales de los que se alimenta y la normativa referente a la gestión de cadáveres de granjas su población se ha visto mermada estos últimos años, a esto hay que sumarle el uso de venenos y pérdida de hábitat. Actualmente, la población europea se estima en 19.000-21.000 parejas reproductoras, un 80% de estas están localizadas en España.
Prefiere zonas con paredes rocosas y suelos calizos o silíceos.
El buitre ha estado estrechamente ligado a la actividad ganadera del hombre y realiza una eficaz labor sanitaria al impedir que los cadáveres se pudran y transmitan enfermedades ligadas a sus estados de descomposición. 
Descansan en sus posaderos camuflados hasta que divisan la comida, entonces salen volando en grupo con movimientos circulares y descienden sobre el cadáver al unísono,  si bien al principio se comportan de manera tímida en cuanto da comienzo la comilona se enzarzan en espectaculares peleas, en las cuales, normalmente, saca mayor tajada el que llegó más hambriento.  Eventualmente y en épocas de hambruna, los buitres acechan a animales enfermos o indefensos (atrapados o parturientos) dónde esperarán hasta que se encuentren lo suficientemente debilitados para atacar.
Visto al vuelo, el buitre leonado remonta con las alas ligeramente en forma de v, sus largas alas y reducida cola hacen inconfundible su silueta, los adultos tendrán, comparativamente, la cola más corta que los juveniles y el borde posterior del ala más recto. Es un ave silenciosa salvo en disputas por carroñas o emplazamientos posaderos o dormideros, en estas disputas emiten una serie de sonidos guturales y bufidos.
Buitres leonados volando durante el cortejo
Su época de reproducción va desde Enero hasta Abril. En invierno realizan vuelos de cortejo para reafirmar los lazos de la pareja, que se mantendrán de por vida de manera monógama, en estos vuelos las parejas vuelan unidas realizando pasadas rápidas sobre la cornisa donde nidificarán.
Durante la cría, el buitre leonado se instala en los cortados rocosos de la montaña, acantilados o en cañones fluviales, cerca de áreas abiertas de escaso arbolado y abundante cabaña ganadera.  Consume los cadáveres de grandes animales, tanto silvestres como domésticos, debido a la estricta regulación de los cadáveres ganaderos últimamente se desplazan a vertederos en busca de alimento. Se agrupa para criar en colonias que pueden ser de cientos de parejas. Ambos sexos construyen el enorme nido con palos, paja, lana y otros materiales, esta plataforma no medirá más de 20 o 30 centímetros de altura y se deshará tras la cría.
Cría y huevo de buitre leonado, extraída de este fabuloso blog
La puesta es entre mediados de enero y mediados de febrero, consta de un solo huevo de color blanco y en ocasiones algo moteado. La incubación durará unos cincuenta días y será llevada a cabo por ambos sexos de manera equitativa en intervalos de 24 o 48 horas. Al nacer el polluelo, sus projenitores deberán alimentarlo durante 110-115 días hasta que a finales del verano o principios del otoño pueda valerse por si mismo.
El polluelo volantón hará sus primeros vuelos cercanos y erráticos a los 80-90 días.  

Para acabar, contaros que el buitre es un animal sagrado en el budismo, protagonista de lo que ellos llaman “enterramientos aéreos”, en estos ritos, los familiares de la persona fallecida preparan su cuerpo, machacando los huesos que mezclan con grasa animal para que estos majestuosos animales lo ingieran y lo eleven a los cielos. Esta costumbre que sigue vigente en zonas del Himalaya era compartida por las antiguas culturas Celtíberas de la península, los buitres eran los encargados de hacer ascender el alma ligada al cuerpo hacia las alturas. 

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