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domingo, 29 de mayo de 2016

Abaurrea Alta en Instagram 4


¡Hola! hoy ha sido un día ajetreado; entre el paso ciclista de la Vuelta a Navarra por el pueblo, la tormenta, el fútbol... casi no saco tiempo para dejaros esta nueva selección de fotos tomadas usando la aplicación para móviles de Instagram. Con la llegada de la primavera esto se pone plagado de flores y merece la pena darse una vuelta por aquí para disfrutar de estas cosas:



El pueblo de Abaurrea Alta (Abaurregaina) se ve con este precioso marco desde La Calera de Gurutxarri. Se trata de un sitio con mucha historia, ya que para llegar a ella pasaremos por las ruínas de esa casa, que en su día sirvió como cuartel y en dónde tuvo lugar el tiroteo de los maquis. 


Este es el primer arcoiris que veo justo antes de que se ponga a llover, siempre los había visto aparecer tras la lluvia. 


Paseando por los caminos para fotografiar enclaves para la segunda parte de la Guía de Campos de Abaurregaina me topé con estos cardos que pedían a gritos su foto de Instagram. ¡Menudo contraste de texturas y formas! la hojarasca del bosque, la pradera uniforme y el cielo de ensueño y los pinchos de la planta. ¡Me encanta fotografiar cardos! 



Cuando hice estas fotos estábamos en esos diez o veinte días en los que se empiezan a ver yemas en los árboles que anuncian el "despertar de la naturaleza". Las primeras flores que salieron fueron las de el endrino, que se adelantó, incluso, al cerezo. Los endrinos florecen cada dos años; los que hemos visto con flores esta primavera son los que en otoño nos darán las endrinas con las que haremos patxarán.


Este arbolillo sin identificar también fue de los primeros. Al sacar la foto y verla después pensé en lo difícil que resulta no enamorarse de Abaurrea Alta. A veces duelen los ojos de lo bonito que es todo. Hay ciudades turísticas con arquitectura preciosa, fuentes magníficas, jardines muy cuidados, adoquines decorados, estatuas y monumentos que sobrecogen... pero seamos francos, no tenemos nada que envidiarles. 



En estos días el sol hace cada vez más acto de presencia y cualquier rincón puede darnos un espectáculo de luces y sombras la mar de artístico. Personalmente, me encanta el soportal de nuestra iglesia con todos esos arcos, además, como la salida hacia el jardín de estelas es otro arco de medio punto la perspectiva da mucho juego.


Ya os conté en otra ocasión que me gustan las plantas que salen del asfalto en el suelo, también me gustan las que crecen en las juntas de las piedras. Esta no sé aún cómo se llama, crece en varios roquedos y paredes... investigaré sobre ella y le dedicaré su entrada. 


¡Otra planta que sale de las piedras! y esta sí que me la sé, es una "siempreviva de los tejados" es una maravilla como se agarra a cualquier sitio (de hecho, la que veis en la foto la rescaté del suelo, habían limpiado un muro y me dio pena dejarlas ahí. Me lleve dos o tres y ¡ya veis como están!)



Estas flores blancas crecen muy juntas y de manera tupida, en Abaurrea Alta encontrarás grandes superficies en los bordillos de las calles o junto a las huertas con estas pequeñas flores. También prometo averiguar cómo se llaman y contároslo. 


Curioso el abanico de tonalidades que vemos en la hiedra, las hojas oxidadas del otoño se intercalan con las verdes de la primavera.


Esta me encanta (si conocéis el lugar y veis algo raro es que está invertida, no preguntéis porqué). Son las escaleras que van desde la iglesia hacia el barrio alto, las he subido un montón de veces y aún recuerdo cómo eran antes, con esa distancia absurda entre peldaño y peldaño que hace que siempre subas o bajes con el mismo pie. El otro día me quedé un buen rato en este punto apreciando las diferentes formas que vemos en este pequeño trozo; las circulares de los montes, arbustos y la entrada al cementerio, los ángulos del contrafuerte de la iglesia, las líneas horizontales y diagonales de los tejados... creo que es mi favorita de las que comparto en esta entrada. 


Pero vaya... os prometí flores al comienzo de esta entrada y aquí las tenéis. Estas amarillas crecen en rosetones rodeando el tallo. La planta es bastante grande, de unos 30 o 40 centímetros de alto.


La clásica flor de la fresa silvestre, su simetría quedó resaltada con los filtros de Instagram. Hay muchas flores en el suelo...


.... y también en los arbustos. Siempre me lío con estas y he de mirar las hojas para saber si es o no un sauco negro.


Estas lilas son minúsculas y crecen muy pegadas al suelo.


La Geum Pirenaicum, el otro día me comentaron que aquí se las conoce de toda la vida como Angelicos o Angelicas, como me he convertido gracias a este blog en una repulsivina para mí siempre serán Geum Pirenaicum, jajajaja. 


Y acabo las flores con los reyes de la primavera, que este año se han retrasado un poco. La espera mereció la pena y estos días ya los olemos en el campo y en las casas... los Narcisos Poéticos o Pipirripis. Fijaros como está Otsobide de hermoso. 

¿Os ha gustado esta selección de fotografías primaverales? Aquí os dejo mi trocito de paraíso particular y abajo, los enlaces a las anteriores entradas de Abaurrea Alta en Instagram. ¡Hasta el jueves! 


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