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lunes, 4 de julio de 2016

Etnografía de Aria (Parte 2 de 3)

ETNOGRAFÍA DE ARIA (VALLE DE AEZKOA) – Parte 2 de 3

POR MIREN DE YNCHAUSTI, fotografías de ARANTZA DE YNCHAUSTI


LA CASA

11) El nombre genérico de la casa es ETXE.

12) Las orientaciones son las señaladas en el número 8. Como las casas tienen orientaciones diferentes, el caserío, si bien agrupado, no presenta a penas formación de calles. En su conjunto aparece como parcelado en tres barrios: BEITIALDIA, «la parte de abajo»; ERDIKUA, «el intermedio»; GOITIALDIA «la parte de arriba».

13) Hay edificios públicos que son la iglesia y la casa consistorial que incluye los locales enumerados en el núm. 8. Los demás edificios son particulares propios de agricultores principalmente.

14) Se trata de casas aderezadas para las funciones agrícolas y ganaderas, lo que les da sus peculiares formas y estructuras.




15) La naturaleza del suelo, calizo, dio opción a los constructores de las casas para utilizar como material la piedra caliza. Con ésta están, pues, hechas casi todas las casas del pueblo. Alguna hay (la casa consistorial) que tiene piedra arenisca traida de Garralda. Con este último material ha hecho el pueblo los pretiles del camino. En las reparaciones que ahora se hacen se utilizan el ladrillo y bloques de cemento.

Las ocupaciones de los moradores han tenido eco en la estructura de la casa: la cuadra (en vasco: arteia), el henil (en vasco: xabea) y el irindei  (compartimiento de la harina y de las operaciones de panadería), son piezas que no faltan en las casas de labranza.

La fachada principal, donde está la puerta de entrada, está debajo y perpendicularmente al caballete (en vasco: bizkarra) del tejado en la mayor parte de las casas con techos a dos aguas.

16) Distribución de las piezas de la casa:

Se compone generalmente la casa de una planta baja, un piso, y un henil sobre dicho piso. 

Piezas que se encuentran en la planta baja: la entrada (en vasco: ezkatzea) y la cuadra (en vasco: arteia) y, a veces, un depósito para guardar la patata (en vasco: patakatégia).

Primer piso: éste suele consistir en un descansillo (en vasco: ganberattoa), una cocina (en vasco: sukaldea), un irindei (compartimento de la harina y panadería), un pasillo espacioso (en vasco: pasua o sala) que comunica con las habitaciones de dormir (en vasco: ganberak) .

Ultimo piso: ahí se encuentra el henil (en vasco: xabea).

He aquí los planos de la casa Andresena ( también llamada Bordakua) que podría servir de ejemplo para la descripción de la distribución de las piezas en una casa de ARIA

17) Los cimientos de las casas descansan sobre la roca viva. Las paredes están hechas con piedra caliza y argamasa de cal (en vasco: kisua) y arena (en vasco: area). La cal se obtenía hasta hace poco en hornos locales llamados kisulabeak.

18) Los techos ( en vasco: etxéina o etxegaina) , a dos vertientes en su mayoría, presentan declives muy acentuados, lo que responde bien al clima, lluvioso y de grandes nevadas invernales. En los techos a tres aguas, una de las vertientes cae sobre la fachada que tiene una galería y se llama agilona. El techo está armado con cabrios (en vasco: kapéirua o kapirona) que descansan sobre un caballete (en vasco: bizkarra) y sobre vigas horizontales (en vasco: karrerak) y, en su parte más baja, sobre otras que coronan los muros y se llaman zapatak. Sobre esta armadura van listones horizontales en los que descansan tejas, tablillas o uralita, de las que está cubierta la techumbre. Las tablillas (en vasco: olak), antes generalmente utilizadas para cubrir el techo, son actualmente de haya; antiguamente, eran de roble. Son fabricadas por los hombres de las casas donde son utilizadas.

19) La repartición de puertas y ventanas es conforme a las fotografías adjuntas:



Puertas (en vasco: atareak). Se distinguen tres formas de puerta: En arco: se cuentan dos y son de piedra. En medio arco: se cuentan cinco, de las que cuatro tienen dintel arqueado de piedra y una, dintel de madera. Rectangular: la mayoría tienen esta forma. Tienen dintel y jambas de madera, salvo dos que tienen jambas de piedra, y una, de cemento, y cinco que tienen dintel y jambas de piedra.



Generalmente, una de las hojas se abre en su parte superior.

Cerraduras: véanse las fotografías.




Ventanas (en vasco: leioak). Se distinguen cuatro tipos de ventana: Rectangular, con marco de madera, con o sin contraventanas. Rectangular, con marco de piedra. Marco de piedra y dintel arqueado, sin saliente ( existen dos ) . Marco de piedra y dintel arqueado con saliente (existe una) Véanse las fotografías.

Galerías: existen 13 casas con galería orientada hacia el Sudoeste en la mayoría de los casos. Estas galerías suelen tener el mismo largo que el muro en que se encuentran. Generalmente, su piso es de madera y su barandilla, de hierro. Durante la primavera y el verano las decoran con numerosos tiestos de flores que dan al pueblo un aspecto muy alegre. También sirven las galerías para secar la ropa.



20) La decoración en el exterior de las casas consiste principalmente en piedras talladas que llevan dibujos e inscripciones, y que se encuentran colocadas, generalmente, en la fachada de la casa o en la misma puerta.

Se observan los siguientes tipos de piedras:




Escudos: la mayoría representan el emblema del Valle de Aezcoa, que consiste en un jabalí cruzando el tronco de un encino. Existen cuatro que corresponden a las casas siguientes: Xaurikua, Iriartena, Apexena y Erteikua (en esta casa, el escudo se halla en el muro que está a la izquierda de la fachada). Se divisa otro escudo del mismo estilo en uno de los pilares del hórreo de Erteikua. Además de los cinco escudos citados, se observan dos escudos que corresponden a Elixaldekua e Iturraldekua, cuyo dibujo consiste principalmente en un jabalí. En el de Iturraldekua, se divisa, encima del jabalí, un animal parecido a un lobo. El de Elixaldekua lleva un signo solar  y la inscripción siguiente: EN EL ANO 1805 HIZO AZER ELIZALDE. Las fechas inscritas en algunos de los escudos citados son: Iriartena: 173- Apexena: 1765. Hóreo de Erteikua: 1801.



Piedras talladas con inscripción: Descubierta por los propietarios de Erteikua entre un montón de piedras que estaban en su propiedad, existe una piedra tallada que lleva la siguiente inscripción: RAFEAL 8OICOA IRECA A 1801. 

Se supone que corresponde esta piedra, así como la del hórreo de Erteikua, a una de las dos casas que existían anteriormente en ese lugar y que se llamaban Erkakua y Goilueina. 



Por otra parte, en el arco que se encuentra a la derecha del frontón y que conduce a la iglesia, se observa una piedra tallada que lleva una cruz en la parte superior, una inscripción difícil de interpretar, en el centro, y, en la parte inferior se lee: 1797. Se dice de esta piedra que tal vez corresponda a una casa derrumbada, Apezeina, entre Etxeberrikua y Erkaldekua, que era la casa del párroco. 



En la pared que se encuentra debajo de la iglesia, frente a Laurenzena, existe una piedra tallada con dibujo de cruz en forma de aspa y la inscripción: AÑO 1659. En una de las paredes de Etxeberrikua, haciendo esquina con la fachada, se observa una piedra tallada cuyo dibujo consiste en seis aspas estilizadas limitadas por una circunferencia.




Clavos: las tablas de madera que forman las hojas de las puertas suelen estar fijadas por varias filas horizontales de clavos de hierro con escudo en forma de rombo o cuadrado.

Manillas: éstas suelen ser de formas variadas, consistiendo en algunos casos en una tira de hierro labrado de forma rectangular y colocada en posición horizontal. En otros casos, consiste en una pieza de madera colocada en posición vertical y de forma rectangular.

21) Generalmente el hogar ocupa un sitio bastante reducido en la cocina, si bien existen todavía en algunas casas hogares de tamaño considerable. En conjunto, aparecen tres tipos de hogares: El hogar con campana de tamaño grande o mediano, de forma tradicional. La cocina económica con campana de tamaño más pequeño. La cocina económica sin campana.




Hogar de forma tradicional: se compone de una campana (en vasco: etsamina) grande, apoyada por un lado en la pared y que termina sobre el techo en forma cúbica, y de fogón (en vasco: xukuina), o sitio donde se hace el fuego, que es una parcela de forma cuadrada generalmente al nivel del piso de la cocina. Su base es una plancha de hierro horizontal y contigua al muro. En el muro que forma el fondo del hogar, a más de un decímetro de altura sobre el mismo, está abierto un hueco llamado txakurtegi. Su entrada, que es en forma de arco rebajado, mide unos setenta centímetros de ancho por poco más de medio metro de altura y un metro de fondo. Su piso consiste en losas de tamaño grande y sus paredes y techo están hechos con ladrillo y argamasa de cal y arena. Su función principal es servir de depósito a los troncos o tizones cuyos extremos, rebasando la entrada, avanzan hacia el centro del hogar donde hacen de combustible.

El llar, llamado laratza, cuelga de la parte alta de la campana justamente sobre el centro del hogar. Es una cadena de hierro que termina en gancho en el extremo inferior. De este gancho se ponen colgadas las calderas (en vasco: beskuak) cuando hace falta calentar el agua, el caldo, comida de los puercos, etc ...

Por lo demás, se usa el hogar para calentar los alimentos y hervir agua en dos tipos de recipientes: eltzeak (pucheros de una asa, de metal esmaltado de color marrón rojizo) y perolak (pucheros similares a los anteriores, con dos asas).
Estas cocinas tradicionales también tienen su cocina moderna de gas butano y, en algún caso, su cocina económica.

Cocinas económicas: el combustible utilizado es la madera, principalmente de haya. También está presente en este tipo de cocinas la cocina moderna de gas butano. La función de la cocina económica es parecida a la del fogón tradicional. Sirve para calentar los alimentos o para cocerlos lentamente, y también para calentar el ambiente. La campana de la chimenea, cuando existe, es muy reducida y siempre va cuidadosamente decorada con tiras de tela, lisa o fruncida, llamada etsaminako oiala. La principal función de este tipo de campana es la de absorber y evacuar el vapor y el humo, producidos al preparar los alimentos, por medio de un orificio abierto en la pared en que está apoyada la campana.




La cocina, llamada sukaldea, es el lugar de reunión de la casa y tiene un carácter muy acogedor. Generalmente suele haber en la cocina además del hogar, una fregadera, un armario donde se guarda la vajilla (en vasco: otatzitegia) y demás objetos necesarios para las funciones propias de una cocina, y una mesa amplia con sus sillas. En algunas casas, la mesa es de forma parecida a la de una concha cuya charnela está fijada en la pared o en un escaño de manera que se pueda plegar cuando no se usa.

Se observa con frecuencia en las cocinas la existencia de un espacio abierto debajo del borde de la ventana. Su función consiste en almacenar la ceniza. Su parte superior (el borde de la ventana) está formado por una plancha de hierro en la que en algunos casos se observa un hueco sobre el que se puede colocar un puchero para conservarlo caliente. El depósito de ceniza es llamado autztegia. En alguna cocina antigua se ve todavía una piedra de forma circular colocada en un rincón del suelo, con desagüe junto a una de las paredes. 

Sobre esta piedra, llamada txurruzta se colocaba antiguamente una txarla o recipiente de forma cilíndrica que servía para contener la colada. Estando llena de ropa (en vasco: arnesa) se colocaba encima un lienzo, llamado autsegala, sobre el que se ponía ceniza. 

Seguidamente se vertía agua hirviendo. Esta operación tenía por objeto blanquear la ropa.




23) Como hemos dicho arriba, el escape de humos es un tubo cuyo extremo inferior, en las cocinas de fogón bajo, termina en forma de una campana que recoge los humos y los endereza hacia un tubo que sube adosado al muro hasta un poco más arriba del techo. En otros tipos de fogón no existe la campana. Esta tiene una boca de forma circular que abarca en un caso (Andresena, hoy deshabitada) casi toda la extensión del techo de la cocina y continúa en forma cónica hasta encima del tejado. En los demás casos, la campana es de forma de tronco piramidal que termina en un tubo a donde endereza los humos, tubo de sección circular o cuadrada que sube hasta encima del tejado.

24) Existen hornos de pan (en vasco: ogilábeak) aunque estén en desuso, salvo en algún caso. El horno suele ser abovedado. Su base se compone de ladrillo liso colocado encima de una mezcla de ceniza y de sal. La bóveda está hecha con ladrillo poroso y argamasa de cal y arena. Generalmente tiene su entrada debajo de la campana de la chimenea y el cuerpo del horno forma saliente fuera del muro de la casa. A veces se halla el horno de pan en un muro del irindei. Su cuerpo, que forma el saliente, está cubierto por un techo de teja o tablilla y tiene a veces debajo un hueco en dos pisos en los que el más bajo está destinado a cochiquera (en vasco: txerrientei) y el intermedio a depósito de leña (en vasco: egurtegi).

Los utensilios empleados son:

-el adaroa: utensilio para recoger la brasa, que se compone de un palo (en vasco: makila) de avellano a cuyo extremo está fijada perpendicularmente una tabla rectangular de roble.

-pala txikia: pala pequeña. Utensilio de madera de haya que sirve para meter las tortas (en vasco: ofrilak) en el horno. Es una tablilla que tiene un apéndice largo que sirve de mango.

-pala aundia: pala grande. También de madera de haya, sirve para meter cada pan en el horno. Es parecida a la pala txikia, pero, como su nombre lo indica, sus medidas son mayores.

-tsuxkia: escoba de boj (en vasco: ezpela) recién cortado, que sirve para quitar las cenizas del horno. Cuando se termina la fabricación del pan, se conserva la escoba usada que se quema a la vez siguiente con las brasas.

25) Se emplea alumbrado eléctrico en todos los departamentos de la casa. Antes, cuando todavía no existía el alumbrado eléctrico, se empleaban pequeñas lámparas de petróleo y velas. También se usaban raíces de pino (teak).

Hay quien recuerda haber visto hace unos cuarenta años el siguiente sistema de alumbrado: se recogían en un recipiente viejo los residuos de las velas que se habían consumido en la iglesia; se echaba en el recipiente un trapo viejo prendido, el cual servía de torcida y de alumbrado hasta su consumición.



26) He aquí la descripción de los otros departamentos de la casa: 
El Irindei: este compartimiento suele ser de planta rectangular, En éste se encuentran la artesa (en vasco: oramea) colocada sobre dos soportes que son dos banquillos (en vasco: astoak) de a cuatro patas y los utensilios necesarios para la fabricación del pan. También en algún caso se ve en el irindei el mueble que servía antiguamente de criba (en vasco: mazea) y colgando del techo un enrejado horizontal de madera donde se 'coloca el pan una vez que está hecho. Se llama gereta

El establo (en vasco: arteia): a un lado lleva un pesebre (en vasco: ganbela) contra la pared. En un rincón se halla un tubo de madera llamado kupua, de forma cúbica, que comunica con el henil (en vasco: xabea) y por el que desciende el heno a un cajón de donde es repartido a los pesebres. 

Ganberattoa: es el descansillo que se encuentra en el término de la escalera y que comunica con la cocina, la escalera que va al desván y el pasillo que es el departamento por el que se entra a otras habitaciones. En esta entrada o descansillo a veces suele haber un banco o un escaño de madera. El pasillo (en vasco: pasua o sala) no suele tener muebles. Es un amplio departamento por el que se entra a los dormitorios y, en casos, a una sala. 

Dormitorios (en vasco: ganberak): suelen tener una o dos camas, mesilla de noche, armario grande, un par de sillas y, a veces, una alfombra. En los muros hay algún cuadro religioso y fotografías de familiares. El desván sirve, en gran parte, de henil (en vasco: xabea) y también para guardar trastos viejos.

27) Las construcciones complementarias que acompañan a la casa son:



BORDA o XOXA: así se llama una construcción de tamaño variable que consiste en una planta baja que sirve de establo y un desván que sirve de henil. Se halla siempre a proximidad de la casa a la que pertenece. Se cuentan ocho, que corresponden a las siguientes casas: Iriartena, Elixaldekua, Raorena (pegada a la casa), Ezpelondokua, Iturraldekua, Xamarrena, Inda- bena, Xaurikua. XOXA: mientras se emplea indistintamente el nombre de «borda» o «xoxa» para señalar las construcciones anteriores, se usa principalmente el nombre de «xoxa» para una construcción netamente más pequeña que la borda, que está situada a proximidad de su correspondiente casa y cuya función consiste en guardar los aperos y las ovejas durante el invierno. Sólo existe una, perteneciente a Xoxakua.

XOXAPEA: es un cobertizo situado a un lado de la era (en vasco: larrezna) y que servía para proteger las mieses en caso de lluvia, cuando todavía se trillaba. En la actualidad, sirve para guardar los aperos de labranza, principalmente. Se cuentan ocho: Xaurikua, Erteikua, Eztebena, Xama- rrena, Apatekua, Etxeberrikua, Bixentena, Urtikua.

TXERRIENTEIA: es la cochiquera. Suele estar cerca de la casa y, a veces, pegada a ella. Se cuentan seis: Iriartena, Xaurikua, Etxeberrikua, Bixentena, Urtikua, Ezpelondokua. En las demás casas suelen tener a los cerdos, bien en un rincón del establo en la planta baja de la casa, o bien en alguna de las construcciones anejas, por ejemplo, en la parte inferior de los hórreos, o de los hornos de pan.

ONGARRITEIA: es el depósito de estiércol. Suele estar pegando a la casa. Se cuentan dos: Iturrikua y Ezpelondokua. En la zona de las bordas se cuenta, una, la de Reteikua. También se da el caso de que sirva de depósito de estiércol la parte inferior del hórreo, o parte de la cochiquera.

ERLETEIA: es la colmena. Existen varias, en desuso, de las que una pertenece a Xaurikua, y dos en uso: una en la zona de Navala, perteneciente a Bordakzca, otra de IPtdabePta.

GAREIA: es el hórreo. Estas construcciones merecen una mención especial, ya que son muy antiguas y de aspecto característico, haciendo de ARIA un pueblo completamente distinto de los demás del Valle. Desapareciendo estos hórreos, perdería ciertamente el pueblo uno de sus mayores encantos. Y las necesidades de la vida actual son tales que, con la desaparición progresiva del trigo, corren también el peligro de desaparecer rápidamente esos hórreos, testigos de un pasado lejano y misterioso, cargados de arte y de sabiduría popular y dignos de admiración.




Son diez los «garei» actualmente existentes en ARIA. Corresponden a las siguientes casas: Iriartena, Xaurikua, Urtikua, Apatekua, Erteikua, Andresena, Xamarrena, Erdaldekua, Iturraídekua y Etxeberrikua.

El de Eztebena, que formaba con la casa un conjunto encantador, ha sido derrumbado el año pasado. El «garei», generalmente situadoen el corral, llamado korlea, tiene el aspecto de una casita total oparcialmente aislada del suelo por medio de un murete y de soportes (seis uocho) de piedras grandes talladas en forma cónica cuya parte superior estácubierta por una piedra circular en la que se apoyan las vigas de la parteinferior del granero. Este se compone de cuatro muros de piedra, cuya única apertura consiste en una puerta a la que se llega por una escalera de piedra. El tejado es de dos vertientes y presenta declives muy acentuados. Su cubierta es de tablillas o de teja. Las vigas son de roble. El interior del granero se compone de un pasillo central, llamado pasua, limitado, a cada lado, por un medio tabique que lo separa del espacio reservado para la conservación de los granos. 




Este espacio está dividido en compartimientos que corresponden a distintas clases de granos y que llevan el nombre de zizkua, En el granero de Etxeberríkua, por ejemplo, hay cuatro compartimientos a cada lado del pasillo y uno al fondo. Los granos se reparten de la manera siguiente, partiendo del primer compartimiento a la derecha de la puerta de entrada. (Véase el croquis.)

1. Martxagária o trigo sembrado en marzo.

2, 3 y 4 Azarogaria o trigo sembrado en octubre (en esta zona, Azaroa corresponde a octubre). Es el más apreciado para la fabricación del pan.

5. Babak o habas.

6 y 7 Ootoa o avena.

8. Zalkia o veza.

9. Garagarr o cebada.

La parte superior del granero, que sirve para guardar utensilios varios, es llamada garbarei.




He aquí un plano de conjunto de Etxeberríkua con sus construcciones complementarias :

28) Las habitaciones temporarias son las siguientes:

BORDAS: están situadas en una zona apartada del pueblo, llamada Bordaldia. Son de tamaño grande, especialmente una, la que pertenece a Xauríkua. Las paredes están hechas con la misma piedra grisácea que se puede ver en las casas del pueblo. Las techumbres más antiguas son de tablilla y, en algunos casos, se siguen reponiendo las tablillas estropeadas con tablillas de haya preparadas por los mismos amos. El interior de la borda se compone de una planta baja y de un desván. Al fondo de la planta baja está el establo que presenta las mismas características que el «artei» descrito más arriba. Cerca de la entrada hay un dormitorio y una cocina que, a veces, forman una sola habitación. El hogar es llamado xukinia. Su techo es abovedado. Los humos se evacuan por la parte superior del hueco de la puerta. Frente al hogar, hay un espacio ligeramente inclinado que sirve para echarse y que se llama oltza. Para describir lo bien que se está echado y durmiendo en el «oltza», se dice: «xukuneko oltzan gustian etzanta lo». A veces, el camastro (en vasco: karnantza) está colocado en el lugar del «oltza». En algún caso se encuentra encima del techo de la habitación, cuan- do éste es más bajo que el techo del establo.

El desván, llamado xabea, está ocupado por el heno recogido en los terrenos particulares situados en la zona de las bordas. Hasta ahora, los amos pasaban una gran parte del invierno en las bordas para ocuparse de su ganado.

Actualmente, la nueva pista que ha sido construida entre Bordaldia y el pueblo les ofrece la posibilidad de bajar el heno hasta sus casas con tractores, lo cual les permite bajar el ganado al pueblo en lo más crudo del invierno.


Los días en que ,tienen que quedarse en las bordas suelen aprovecharlos para hacer arreglos, preparar tablillas, hacer cestas con madera de avellano, etc.. . . Alguno recuerda haber fabricado cucharas de madera. Para distraerse, suelen usar radios de transistores. También suelen reunirse entre vecinos para charlar y jugar a cartas.

A raíz de la concentración parcelaria realizada estos últimos años, algunas de las bordas van a ser abandonadas ya que los terrenos que les correspondían han sido cambiados por otros más cercanos del pueblo.

ETXOLA: es una choza de pastor. Existen dos, en la zona de tierras comunales pertenecientes al Valle y empadronadas en ARIA: Bixenten Etxola y Garraldako Xubren Etxola. Es una construcción de planta rectangular, hecha con piedra caliza, de unos 6 m. x 4 m. El tejado, de dos aguas, es de tablilla (en vasco: ola). Hay un par de tablillas movedizas que pueden levantarse a discreción para que dejen paso al humo. La pared lateral tiene una altura de 1 m. 35. La altura total, a partir del caballete, es de 2 m. 50 aproximadamente.

Entrando en la choza que describimos (Bixenten Etxola) por la puerta, que está situada en un muro lateral, se ven, a la izquierda, unas baldas de madera donde se colocan los quesos. Se llama gaztandegi. A la derecha de la puerta hay un fogón pequeño. Frente al fogón y formando rincón, está el camastro del pastor. Las dimensiones de Garraldako Xubren Etxola son algo mayores. Su puerta de entrada se encuentra en la fachada.

Por lo demás, se diferencia esencialmente de Bixenten Etxola por su parte trasera que es un cobertizo parcialmente cubierto por tablas de madera.

29) Las casas deshabitadas del pueblo generalmente se usan como bordas, poniéndose de acuerdo los propietarios, sin que sufra forzosamente la casa deshabitada transformaciones de estructura. Sin embargo, en algún caso ha sido transformada interiormente. Estos últimos años se han modificado exteriormente algunas casas habitadas a las que se les ha añadido alguna habitación o transformado las puertas y ventanas. El material utilizado en las obras actuales es el cemento y también se aprovechan las piedras y las vigas cuando se deshace alguna construcción antigua.

En cuanto a las condiciones higiénicas, se observa una gran limpieza. Hay agua corriente en todas las casas habitadas desde hace varios años.


33) La casa no tiene su fosa en la iglesia. Tiene su sepultura en el cementerio ( llamado : kanposantua ) , donde cada familia conoce su sitio ( en vasco: lekua) aunque no haya generalmente ningún signo que lo indique. Hasta hace unos quince años, época en que se renovó la iglesia, las mujeres tenían su sitio, llamado lekua, en la iglesia. Cada vez que había una función, llevaba cada una una cesta, llamada txestua, que contenía una o varias velillas enroscadas (en vasco: argizariak) , según la importancia de la función.

El día de la fiesta de Todos los Santos (en vasco Dominusandorio) y el día siguiente, por la mañana, se rezaban responsos en e! cementerio, colocándose cada uno delante de la sepultura que le correspondía. Siempre se rezaba el primer responso para el alma de la última persona que había muerto. Las mujeres llevaban consigo sus velas encendidas. En caso de mal tiempo, la función tenía lugar dentro de la iglesia.

Hemos de indicar la existencia de varias estelas funerarias discoidales en el cementerio de Garayoa, una en la sacristía de la iglesia de Abaurrea Baja. una contra la pared exterior de la misma y cuatro, pertenecientes al cementerio de Garayoa, que actualmente se encuentran en la casa parroquial de Orbaiceta donde fue organizada hace unos años una exposición temporal de objetos del Valle de Aézcoa, por el antiguo párroco, Dn. Germán Echeverri.

34.) La casa tiene algunos atributos de templo: por los árboles y hierbas de carácter sagrado que se conservan en las casas (espino, avellano y hierbas de San Juan), así como la vela bendita que se trae de la iglesia el 2 de febrero, día de la Candelaria. Esta se bendice en la iglesia el día de la Candelaria, pero no se usa en casa hasta después de Pascua de Resurrección. El Jueves Santo se lleva a la iglesia y se deja encendida en el «monumento», altar preparado para dicho efecto, desde la hora de la función hasta medianoche. El Viernes y Sábado Santo se procede de la misma manera y cada familia lleva la vela a su casa después de la última función.

Mientras están encendidas las velas en la iglesia, las chicas del pueblo se turnan de suerte que haya siempre una presencia delante del «monumento». En cuanto a los niños que mueren sin ser bautizados no parece que haya ningún sitio especial para enterrarlos.

35) Bendiciones de la casa: Considerando que nadie recuerda haber visto construir una casa nueva en el pueblo, no se conoce ninguna práctica especial al respecto. Hemos de indicar que la única construcción que se haya realizado recientemente, hace unos cinco años, es la de la Casa Consistorial. En ese caso, no se colocó en el techo ningún signo, al terminar la construcción. El acontecimiento fue marcado por la celebración de un banquete.
Por la razón arriba expresada, se desconoce la costumbre referente a la bendición de una nueva casa por el cura del pueblo. En cuanto a la Casa Consistorial, fue bendecida. En alguna casa que ha sido transformada, ha ocurrido que el cura párroco del pueblo, estando de visita, la haya bendecido.

Como elemento de protección contra las tormentas (en vasco: otsotsak), se acostumbraba recoger determinadas hierbas que se bendecían en la iglesia el día de San Juan. Estas las recogían el 23 de junio, por la tarde, víspera de San Juan, y con ellas se formaba un fajo (llamado fajua). Las hierbas que generalmente se escogían eran las siguientes: MIRULA( hinojo ) , PALMARIZKUA ( malvavisco ) , EZPATA( espadaña ) , ATXUNBELARRA (planta olorosa, parecida a la menta). Hay quien incluía rosas en el fajo (para curar los males de ojos, se hacía aplicaciones de agua en la que habían cocido dichas rosas). Este se guardaba en la casa y, cuando se avecinaba 13 tormenta, se le quitaba un pequeño manojo que se quemaba en la brasa. Al humo producido se le atribuía la virtud de alejar la tormenta. 

Se conoce una costumbre, practicada por el ama de casa, que consiste en pasar por cada habitación, la víspera de San Juan, con una sartén vieja en la que se pone carbón ardiente y un manojo de hierbas deSan Juan. Al pasar por cada habitación pronuncia las siguientes palabras:

«Gaixtoa kanpora, ona barriera*. (Que salga el mal, que entre el bien)

Actualmente, no se bendicen hierbas de San Juan, siendo reemplazadas, como elemento de protección contra la tormenta, por la vela bendecida en la iglesia el día de la Candelaria, que se enciende cuando se avecina una tormenta.

No se observan signos especiales para proteger la casa o el establo. Tampoco se tienen animales ni cráneos en las paredes o puertas como elementos de protección. 


.... Continuará

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