vista

vista

Páginas

martes, 27 de septiembre de 2016

La Piedra Errante de Abaurrea

Misterios sin resolver (Parte IV)


Ayer leyendo un libro me encontré una cita sobre una misteriosa piedra de Abaurrea Alta, como soy curiosa por naturaleza encontré la historia sobre esta pieza, que recogió Jose María Iraburu Mathieu en su artículo "notas sobre varias piedras de Navarra en 1975 cuyo texto íntegro os dejo porque no tiene desperdicio. 


La Piedra Errante de Abaurrea

Yo no sé si debo traer a colación una piedra que no puedo presentar gráficamente ni describir con detalle. Sin embargo lo hago, porque el caso me parece extremadamente curioso y porque mi referencia no pecará de extensa.
Se trata de un pequeño bloque labrado con una rudimentaria figura humana, cuyos detalles ya no recuerdo. Su tamaño, ligeramente superior al de una caja de zapatos, y perdón por el modo de señalar.

Esta piedra se encontraba en los campos que dominan el pueblo aezcoano de Abaurrea Alta, en los cabezos lindantes con el término de Jaurrieta y tenía la particularidad de ser errática. Abandonada en el suelo, unos días podía verse en un sitio y otros en otro. Dado lo accidentado del terreno, a veces caía y quedaba oculta en cualquier barranquillo durante mucho tiempo. Parecía definitivamente perdida, pero siempre terminaba por encontrarse de nuevo en algún emplazamiento dominante que la hacía bien visible. 

Yo la vi hace casi cuarenta años, pues eran aquellos campos un buen cazadero de codornices. En dos días de caza, casi sucesivos, la hallé en lugares bastante alejados entre sí, y lógicamente supuse que se trataba de dos piedras iguales. Pero el muy amable y culto secretario municipal de Abaurrea, que con nosotros cazaba, me dijo tratarse de una piedra única y me informó sobre su condición errabunda. Hablamos largamente sobre ello y creo llegamos a la conclusión de que los pastores creían probablemente en una benéfica influencia del santo o del ídolo que pudiera representar, sobre algo así como la producción de pastos, la atracción de la lluvia o sobre la salud de ganado…. Y que a ese fin la transportaban de un campo a otro; único medio natural de explicar unos desplazamientos que no tendrían nada de cómodos.

¿Existirá todavía? Mucho celebraría verla reproducida en estas páginas, acompañada de una certera aclaración de su misterioso destino ambulante.


Jose María Iraburu Mathieu, Pamplona, Diciempre 1974 – 
Notas sobre varias piedras de Navarra. 

Al leer la descripción de la piedra en seguida me vino a la mente una pieza que hemos catalogado como "fragmento de estela" y que, a la espera de poderla traer al Museo de Estelas guardamos en el almacén. 
Cómo podéis ver es una piedra en la que parece un hombre toscamente labrado que parece estar sujetando un arado y de hecho, el fragmento es algo mayor que una caja de zapatos.. algo que nos llamó la atención de esta "estela" es que parece que la persona no está centrada, según la flor de seis pétalos y la orla en zig zag que se adivina en su reverso. Viendo como el autor se lamentaba de no tener ninguna imagen para ilustrar el pasaje en seguida lo busqué para preguntarle si sería esta la piedra errante pero murió allá por 1983.. quizás con tiempo busque a que secretario podría referirse. 

Ah! Casi se me olvida!! si queréis ver esta misteriosa piedra la hemos llevado a la exposición de la iglesia de este fin de semana prolongando así su fama de errante :) el lunes viajará a otro lugar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario