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sábado, 21 de marzo de 2015

Los Carlistas en Aezkoa (Parte I de VI)


Allá por Febrero os conté que Zumalacarregui se había quedado atrapado por la nieve en Abaurrea Alta. Gracias a sus cartas conocemos hoy su estrategia y sus avances durante la primera guerra Carlista. En su día, para ubicarme en el contexto histórico y entender un poco del tema revisé la wikipedia, es algo que recomiendo para comprender estas entradas sobre la historia civil, política y económica del S.XIX. 

El 18 de Enero de 1.834 escribe desde Ochagavía a la Junta Gubernativa de Navarra un texto que viene a decir lo siguiente (el modo de escribir propio de la época lo he adaptado para que no me sangren los ojos, haré lo mismo con todas las cartas. 
Si queréis leer las originales podéis haceros con un ejemplar de "El hogar, la espada y la pluma del general Zumalacarregui" de Marcelo Nuñez de Cepeda)

Zumalacarregui
"Habiendo ocupado la tarde del 15 el pueblo de Espinal oficié aquella noche al Alcalde del valle de Aezcoa invitándole a que dispusiese, se recogiesen todas las armas y municiones de los vecinos y admitiesen la paz que como Navarros les ofrecíamos, pero no habiendo obtenido otra contestación que el recibo del oficio y teniendo noticia de que se trataba de resistir se dispusieron la mañana del 16 en las llanuras de Burguete tres columnas con los Batallones 1º y 2º y compañía de guías que están a mi inmediación. 

La primera, al mando del segundo comandante general Don Francisco Benito Eraso, subió las alturas de la derecha y se dejó caer en el pueblo de Garralda. 
La segunda, dirigida por mi, hizo igual movimiento y por el centro y ocupó Aria.
La tercera, al mando del jefe de brigada Don Juan Manuel Sarasa y del Jefe de estado mayor Don Miguel Gómez tomó por la izquierda y entró en Orbara. 

Se vieron al principio algunos grupos de paisanos en las alturas pero después de que se
Miguel Gomez
les acercara la tropa sin hacer defensa alguna ni ofender con un solo tiro se retiraron a sus casas la mayor parte de quienes salieron a recibir a las columnas a la entrada del pueblo ofreciendo sumisión y haciendo entrega de las armas, en vista de lo cual dispuse que la tropa observase el mejor comportamiento e invité a los paisanos a que todos viniesen a sus casas retirándome yo a pernoctar aquella noche a Burguete, a dónde condujeron la mayor parte de las armas. Con este motivo dí al día siguiente la orden general de la cual acompaño copia a Vuestra Señoría y en seguida hice movimiento para dicho valle de Aezcoa pasando por diferentes pueblos dónde sus habitantes salieron todos a recibir a la columna y victorear al Rey Nuestro Señor. 

Anoche pernoctó la columna en las Abaurreas, alta y baja, donde han concurrido el Alcalde del Valle, los Párrocos, las Justicias, Rejidores y muchos pudientes a ofrecerse y dar las gracias por el buen comportamiento de las tropas y al mismo tiempo a manifestarse. Reconocen la soberanía del Sr. Don Carlos V cómo Rey de las Españas habiendo entregado todas las armas y municiones. 

En fin, queda restablecido el orden y buen sentido en favor de la justa causa que defendemos en esta, si no preciosa al menos interesantísima parte de Navarra."   




A continuación os traslado la orden general del 17 al 18 de Enero de 1.834 que acompaña la carta, escrita desde el Cuartel General de Garralda.

"Los habitantes del Valle de Aezcoa no son ya los mismos que ayer. Todos han entregado sus armas y municiones, están dispuestos a recibir la ley que les queramos imponer y ofrecen ser fieles al magnánimo Carlos V cuya soberanía han reconocido. 
Engañados y alucinados por dos o tres vecinos (que nunca faltan para desgracia de los pueblos) y por el Sectario Bayona, estos infelices han estado expuestos a ser víctimas en su delirio, pero la divina providencia, conociendo sin duda que esto nos debía ser doloroso porque al fin son tan navarros como nosotros y los hombres fácilmente caen en el error, ha dispuesto las cosas más satisfactoriamente. 

Desde hoy en adelante la Aezcoa será un asilo muy interesante para este ejército por más que las fuerzas enemigas puedan aumentarse. 

Lo más lisonjero y grato a los corazones nobles es perdonar, vosotros si habéis en todo tiempo ganado el nombre de valientes derramando arroyos de sangre también el de generosos a fuerza de perdonar. Así, pues, en esta ocasión espero trataréis con dulzura y con cariño a los desgraciados Aezcoanos que ya son nabarros fieles y amigos en la inteligencia. Que si no lo hicieseis así o si hubiere cualquiera que desconociendo estos buenos sentimientos de la humanidad injuriase o maltratase a los paisanos le castigaré con el mayor rigor y si se les despojase de cualquier cosa, sea mucho o poco, será pasado por las armas inmediatamente. 

La precedente órden se leerá hoy mismo a los Batallones"  

¿Qué planes tenía el general a continuación? lo tenéis aquí. 

1 comentario:

  1. Jope, cuánta información, qué interesante!!!!! Voy a empezar a guardar tus post sobre carlistas y la batalla de roncesvalles para imprimirlos y tener en casa la "Enciclopedia de Aezkoa. La definitiva". Lo de cocina ya no me gusta tanto porque me gusta más el resultado en el plato jaajajajaja

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